Aunque ahora suene a excusa yo no quería irme. Fue la vida, ¿sabes?, que me arrastró lejos. No fuiste tú ni fui yo, aunque fuera yo.
A veces las cosas son tan perfectas que no se sostienen, crece y crece la burbuja hasta que sus paredes ya no aguantan más y explotan.
Me fui justo antes de eso, no por miedo a la debacle, que lo tenía, sino por eso, por la vida, que nos traza los caminos.
El tuyo y el mío se separaban aquella noche, cuando prácticamente rozábamos la perfección.
La perfección, que no existe, eras tú en esa cama, a dos metros de mí y a la vez dentro, mirándome a los ojos y viéndome el alma, extendiendo tu mano como si quedara alguna parte de mí que aún no hubiera acariciado tu mirada.
La perfección, que no existe, era tu aliento constante hinchando la burbuja del nosotros mientras yo deseaba que respiraras algo menos para que creciera más despacio.
La perfección, que no existe.
A veces las cosas son tan perfectas que no se sostienen.
Juro que yo no quería irme, pero uno respira como respira.
Pearl Jam – Just breathe
Stay with me… Let’s just breathe…
Deja un comentario