Desde ahí arriba se veían claramente los límites naturales de la ciudad, el principio o el fin de cada barrio y de cada calle; todo.
– Así que la ciudad está rodeada de montañas por todas partes, ¿no?
– Salvo por la parte que da al mar.
– Cierto.
Se calla unos segundos.
– ¿Y dónde está el mar?
– Es eso azul de ahí.
– Ah…
No es la curiosidad lo que me molesta, sino esa necesidad de hablar constantemente, de matar cada silencio en el momento en que nace, como si no tuvieran los silencios derecho a vivir.
Estoy en contra de eso, del hablar por hablar, de las líneas de relleno y las preguntas que no llevan a ninguna parte, de quien pudiendo usar sus sentidos se apoya de forma continua en los del resto, como si no vieran de verdad sus ojos si no han visto también los del vecino.
No entiendo por qué iba a querer alguien que se lo contaran todo pudiendo descubrirlo por sí mismo, y entiendo que me pasa porque yo soy de preguntar poco, aunque supongo que si no pregunto más es porque hay gente que pregunta demasiado.
Alguien tiene que luchar por mantener el equilibrio.
Depeche Mode – Enjoy the silence
Words like violence break the silence.
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