El problema de la velocidad es que, aunque impresione al principio, uno se acostumbra rápido, y todas las sensaciones a las que uno se acostumbra acaban sabiendo a poco.
Es como fue quererte, que al principio bien, pero quisimos cada vez más hasta alcanzar ese punto en el que todo se acaba, donde por más que uno busque no encuentra, y nos sabíamos a poco.
Ese es el problema de la velocidad, que lo que hoy es rápido mañana nos sabe a poco, que buscamos más y no es que no lo haya, pero es una búsqueda que termina entrañando un riesgo.
Uno puede entrenarse tanto como quiera, pero las piernas tiran hasta donde tiran y estamos corriendo por encima de nuestras posibilidades.
Al final da igual cuánto nos esforcemos, que sabe a poco.
Es entonces cuando nos lanzamos a hacer estupideces.
The Fray – Run for your life
Run and you don’t give up.
Deja un comentario