Camino por la calle. Llueve. Resuenan en mis oídos canciones tristes.
Se me eriza la piel.
Sonrío.
Siento esa música: penetra en mí, me alcanza las entrañas… vibro.
No puedo dejar de sonreír.
Siento esa música pero no la comparto. No me identifico. No hay manera.
No consigo encontrar una pena que me apague la sonrisa.
Siento lo que siente ese que no encuentra lo que ha perdido: las llaves, el móvil, el amor.
Siento exactamente eso.
No sé qué he hecho con las penas.
Juanes – No siento penas
Ni confusión de ninguna naturaleza.
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