Por mucho que te esfuerces, una vez has hinchado un flotador es imposible que vuelvas a dejarlo como estaba cuando lo compraste. Puedes apretarlo, retorcerlo, sentarte encima… nada sirve: siempre queda algo de aire.
Pase lo que pase deberías recordar eso siempre.
Todos somos flotadores.
Siempre queda algo de aire.
Modest Mouse – Float on
And we’ll all float on anyway.
Deja un comentario