Z es una letra.
Z es la última letra.
Z es también quien está al otro lado de la pantalla aporreando las teclas.
Z es quien espera al final de la fila porque no tiene prisa.
Z es un romántico: sentimental, generoso y soñador.
Z son tres trazos que terminan en este sitio: lo que uno es, lo que uno piensa y lo que uno siente; tres trazos que a veces se cruzan y otras deciden viajar paralelos.

Pero Z, ante todo, es una letra.

Z.