El cielo ese que creamos sólo para saber que estás en algún sitio no es tan diferente del resto del mundo: en un domingo frío de noviembre allí tampoco hay mucho que hacer. Lo sé porque esta mañana te aburrías; y eso lo sé porque, mientras me despertaba, te has acercado, tímida, y me has acariciado el alma.
Sí, lo sé, lo de tímida no te pega, al menos no lo hacía cuando estabas entre nosotros, pero es así como te has acercado a mí esta mañana. Supongo que el hecho de estar ahí arriba, por situar en algún punto del espacio tu plano de existencia, y ser rematadamente feliz las veinticuatro horas del día ha tenido que cambiarte en algo; aunque no envejezcas, aunque vayas a tener siempre veintitrés años. Yo ya tengo veintinueve, y ya ves, estoy igual de perdido que hace unos años. A veces tengo la sensación de que lo estoy aún más. A veces siento que perdí el tiempo, que sigo haciéndolo. A veces daría lo que fuera por volver a estar cinco minutos contigo. Sobre todo en días como hoy, cuando vuelves, me rozas, me sonríes y me dejas sin aliento.
Te quiero.
Sé feliz.
Queen – No one but you (Only the good die young)
And I ain’t never, never sayin’ goodbye…
Replica a Anónimo Cancelar la respuesta