Los corazones a prueba de balas también se rompen. Lo hacen, pero no del todo: únicamente se resquebrajan lo suficiente como para que duela, quizá hasta el infinito, sin llegar a causar la muerte.
Los corazones a prueba de balas, en parte, son una mierda. Sería más fácil si el disparo los destrozara por completo en un instante. El sufrimiento sería mucho menor.
Y así vamos: balazo y tirita, balazo y tirita, balazo y tirita… hasta que se acaban las tiritas, porque las balas siguen cayendo.
Tengo un corazón a prueba de balas.
My Chemical Romance – Bulletproof heart
Let me be the one to save you.
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