Eres un libro que apenas tengo tiempo de leer, lo cual es bueno, porque siento que serÃa capaz de devorarte en un instante. Una semana un capÃtulo, otro la siguiente… Siempre quiero más. Siempre vuelvo a esa estanterÃa a buscarte.
Sueño con tu portada, con abrirla despacio, con acariciar con cuidado cada una de tus páginas, como si uno fuera capaz de estremecer un libro. Te leo ávidamente, porque eres solo mÃo o finjo que asà es, porque cada nuevo detalle me arranca una sonrisa. Giro las hojas con miedo, ignorando si eres un relato corto, una novela o una saga; y por favor, sé una saga.
Terminas siempre igual: se cierra el capÃtulo, te acabas, te alejas y soy yo el que se va.
Y quizá estoy contigo media hora a la semana, pero es la media hora que más ansÃo.
Marwan – 15 minutos
Siempre, siempre, siempre.
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