Te tengo enfrente, te miro y siento que en este preciso instante podría enamorarme de ti. Podría hacerlo, y hacerlo ahora mismo. Es este tiempo, son estas noches, es esta música… El problema es que no serías tú, sería yo, que me enamoraría y sería de ti y te lo daría todo, que yo si me pongo me pongo, pero si no fueran tus ojos los que ahora me miran probablemente también podría enamorarme de esos otros.
Podría enamorarme de cualquiera, porque estoy predispuesto, pero ya he pasado por eso y esta vez no: así no quiero.
No quiero enamorarme cuando el cuerpo sienta que ha llegado la hora ni cuando esté preparado, porque entonces tarde o temprano no será por ti, será por mí, y habremos perdido el tiempo viajando con prisa a un destino donde la compañía elegida termina resultando crucial.
Quiero enamorarme cuando no quiera hacerlo, cuando sea el peor momento, cuando sea la última cosa que me pase por la cabeza.
No lo pienses demasiado, porque de hacerlo probablemente llegues a la conclusión de que si ahora no quiero es porque en el fondo sí, porque el último párrafo (como mínimo) es una completa estupidez. Lo admito, pero no es eso: quizá no lo he sabido explicar bien, pero la conclusión es que no quiero enamorarme. No así. No ahora.
O sea, que paso de ti.
Ben Howard – Only love
Watch me fall apart, watch me fall apart.
Replica a Cristina Cancelar la respuesta