Soy contrario al amor a primera vista, por superficial, pero tú no has visto bien tus ojos, ¿verdad? Es la primera vez que se cruzan con los míos, y sabe algún dios si habrá una segunda, pero ya nos preocuparemos de eso mañana. De momento estamos aquí, ahora, y no es el momento ni el lugar, pero ¿cuándo lo es?
Soy consciente de que ni siquiera hemos hablado, pero nos miramos. Me has mirado desde el otro extremo de la sala y te he aguantado la mirada. Puede parecer una tontería, pero para mí eso ya es mucho: no te creas que aguanto yo miradas por aguantar. Por una mirada, un mundo, que decía Bécquer. Lo que no me queda claro es si te debo solo uno porque entendemos mirada como expresión o te debo un ciento porque sumamos uno cada vez que me buscan tus ojos. Por si acaso deja que vaya creando, que en tus pupilas hallo yo materia prima para tres o cuatro big bangs.
Soy contrario al amor a primera vista, así que llamémoslo de otra forma. Si soy capaz de crear universos, por ti puedo crear idiomas, e incluso ir más allá: ¿quién quiere idiomas pudiendo servirse de lenguajes?
Se me adelantó Alejandro con Si tú me miras, aunque aquí lo mismo se quedaba corto, pues no es un si sino un cuando.
Cuando tú me miras. Cuando tú me miras. Cuando tú me miras.
Y que todo sea eso, ¿sabes? Que el lenguaje sea tú mirándome: que lo hables solo tú, que solo lo entienda yo y a la mierda la comunicación bidireccional. Igualmente me dejas mudo.
Cuando tú me miras yo escucho.
Alejandro Sanz – Si tú me miras
Te enseñaré a decir te quiero sin hablar.
Replica a zhalwa Cancelar la respuesta