Hoy, que no estoy inspirado, siento la necesidad de escribir. Es la manía esa de tener ganas de hacer las cosas cuando sabe uno que es el peor momento.
Pero no estoy inspirado.
No estoy inspirado porque te he visto, y si hay gente que ejerce de musa tú haces todo lo contrario: me envenenas.
No es algo literal ni necesariamente malo, pero me dejas fuera de combate.
Eres mi kriptonita.
Me paso los días sin pensar en ti.
Imagínate si lo hago poco que a veces incluso te olvido, y por completo. No dejas de ser pero no estás, que para mí viene a ser lo mismo.
Mientras no te pienso va la vida fluyendo, como los de Alicante, nunca hacia atrás; en idas y venidas en las que crezco, maduro, recojo y coloco todo a la perfección en la despensa.
Tener una despensa ordenada es fundamental para vivir en paz y armonía con uno mismo.
Me paso los días sin pensar en ti, alcanzando el equilibrio y manteniendo la postura. Hago trampas a veces, vale, pero nadie ha dicho que no pueda uno apoyarse en las columnas para lograr aquello de la armonía.
Todo va de puta madre genial hasta que noto que empiezan a temblarme los cimientos: otra vez tu terremoto.
Se llena el suelo de latas de tomate triturado, de champiñones y de atún en aceite de oliva.
Meses ordenando reducidos de nuevo al caos.
Y yo drogado entre conservas.
Rita Ora – Poison
Nothing ever gets me high like this.
Replica a June Rhider Cancelar la respuesta