Nunca pude estudiar en una biblioteca, y no es solo eso: nunca he entendido cómo alguien puede estudiar en una biblioteca. Lo acepto, porque no es una postura inteligente negar algo solo porque uno no lo comprende, pero es eso, que no lo entiendo. En la cabeza esta que llevo aquí arriba uno va a la biblioteca a distraerse, a hojear libros o como mucho a ligar, pero a lo que no va nunca es a concentrarse.
Creo que tengo problemas para concentrarme.
Siempre he tenido un gran sentido del deber, he sido increíblemente responsable y todo eso, pero ¿no os maravilla el vuelo de una mosca? Ahora está aquí y luego allí, y no hay forma de determinar cuál será su próximo movimiento. Centrarme en lo mío sería una pérdida de tiempo.
Y así con todo.
Intento escribir: página en blanco… o eso dicen. ¿Habéis visto cuántos botoncitos? Y dibujos. Y colores. Me sé de memoria la posición de cada uno de los iconos, al píxel.
He intentado alguna vez escribir con los ojos cerrados, pero me he dado cuenta entonces de que tras los párpados se esconde todo un mundo, mucho más vasto del que veo delante de estos.
El resultado es que para escribir tres párrafos puedo necesitar dos horas. Verdad verdadera.
Creo que tengo problemas para concentrarme.
A veces me pongo música muy fuerte y consigo aislarme. A veces no.
Eso es lo peor de todo: que los remedios que encuentro a mis problemas funcionan de forma aleatoria, que cuando creo que sé cómo saltar la valla paso una pierna pero se me queda la otra atrás. Es como el chiste del hombre y la valla pero al revés. Ya sabéis cómo acaba el asunto.
Creo que tengo problemas para concentrarme.
¿Alguna sugerencia?
KSM – Distracted
My head’s in the clouds, I can’t seem to concentrate at all.
Deja un comentario