Mientras lees palabras que ya leíste una vez no lees otras que ya no leerás jamás, y es que a lo mejor releer un libro no tiene sentido, por mucho que te gustara o te hiciera sentir, que los libros no se acaban pero sí lo hace la vida, y pronto.
Es la zona de confort, el círculo ese dentro del cual nos sentimos a salvo. Es repetir sensaciones controladas o buscar otras nuevas. Es sentarse siempre en el mismo sofá o decidir que el culo de uno es nómada, que no hay ningún problema en probar un nuevo asiento cada día. Habrá sillones peores, pero si no pasamos por IKEA de vez en cuando no sabremos si también los hay mejores, y eso es limitarse.
La zona de confort es lo grande o lo pequeña que uno le deje.
Adoro los libros, pero mientras leo palabras que ya conozco me pierdo otras; por eso cuando paso página nunca vuelvo atrás.
Matt Hires – Turn the page
Now turn the page, the chapter’s ending.
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