Nunca esperé que me apoyaras en todo, pero se puede no estar de acuerdo sin empujar hacia el otro lado, o hacia ningún lado. Empujar, en general, suele estar mal. Podría haber llegado a agradecer un empujón en alguna dirección en un momento dado, pero no podía ser libre si levantabas muros a mi paso cuando yo ya había cogido el ritmo.
Y seguro que me querías, pero me empujabas.
Sé que estoy loco, pero si diluvia y decido que me apetece salir a correr no necesito a alguien que me enumere las razones por las que no es una buena idea, sino a alguien que me espere con una toalla cuando vuelva.
Es solo un ejemplo, lo primero que se me ha ocurrido, pero esa es mi actitud ante la vida: querer correr cuando lo recomendable sería construir un arca.
Y seguro que me querías, pero me frenabas.
No es fácil querer a un loco, al tiempo que resulta rematadamente simple.
Un loco solo quiere disfrutar de su locura, no pastillas.
Y seguro que me querías, pero me drogabas.
Contigo estaba bien, todo en orden.
No era del todo yo, pero el mundo era tranquilo, sedado y controlado.
Y seguro que me querías, pero… ¿seguro?
My Chemical Romance – I don’t love you
I don’t love you like I loved you yesterday.
Replica a zamoranita Cancelar la respuesta