Todo el mundo tiene dudas e inquietudes, pero no nos damos cuenta porque lo que hay en la cabeza de los demás no se ve: vemos solo lo que llevamos nosotros dentro, y lo que llevamos dentro a veces da miedo, sobre todo cuando sentimos que somos los únicos que no tenemos clara la meta mientras aquellos que nos rodean caminan seguros hacia su destino.
Una de las personas más importantes de mi vida me dijo una vez que nadie sabe realmente hacia dónde va.
Llevo días haciéndome precisamente esa pregunta: ¿hacía dónde voy? Y no respondo.
No respondo porque no lo sé, porque sí, camino, pero ya está.
No ando buscando nada, no por no haber perdido sino porque aquello que perdí no necesito encontrarlo, y lo que aún no ha venido ya lo hará cuando sea el momento.
Si buscara algo supongo que sería a mí mismo, y tampoco, pues no sé cuándo ocurrió exactamente pero no hace mucho descubrí dónde estaba.
Quizá la clave sea esa: que cada paso, en la dirección que sea, también vaya un poco hacia dentro; caminar en dos direcciones a la vez; desplazarse físicamente acercándose a uno mismo.
Lo reconozco: no sé hacia dónde voy.
A lo mejor no tengo un plan para una vida y me limito a disfrutar de momentos, pero es que la vida son ratos.
Efecto Mariposa – Flotando voy
Y si el mundo acaba hoy, flotando voy.
Deja un comentario