La llegada del verano significaba darle un portazo a la rutina, abrazar a la libertad con fuerza para que no huyera, nadar en el aire libre y respirar mar.
La llegada del verano significaba todo eso y perderte.
No es nuevo esto de conformarme con pasar por tu lado, el tener suficiente con que parte del aire que respiro lo hayas respirado tú primero. De pequeño, y allá voy de nuevo, sentarme a tu lado era un mundo en el cual no me hacía falta más, uno donde las cuatro estaciones eran otoño, invierno, primavera y nostalgia.
La llegada del verano marcaba el inicio de mi cuenta atrás, de incontables días de playa con la mirada perdida en el profundo azul de tu otoño.
Vivía bien en libertad, pero nada comparable a compartir celda contigo.
Y hoy me huele a verano.
Noah Gundersen – Smells like teen spirit
I feel stupid and contagious.
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