Si pones un tenedor en el cajón de las cucharas quizá hoy no pase nada, pero si te acostumbras a la larga tendrás un problema, y un problema tonto: ¿tan difícil resulta poner los tenedores donde van los tenedores?
Es una cuestión de orden, no por el orden en sí, sino porque en algún momento vas a querer una cuchara, la vas a buscar donde las cucharas y encontrarás un tenedor.
Y un tenedor no es una cuchara
Marea – Mierda y cuchara
Y que te sobra todo lo que va después del “yo te quiero” y “yo también”.
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