El problema de dejarle al corazón que escriba es que aunque me dé cuenta de que me estoy poniendo pesado no puedo pararlo, que yo puedo pedirle que hoy no hablemos de ti pero él no me hace caso: últimamente, aparte de escribir, solo sabe latir por tus ojos.
El problema de dejarle al corazón que escriba es que acabo estando contigo también cuando no lo estoy, que no te vas y yo necesito espacio para evitar la costumbre.
Y me estoy acostumbrando a ti.
El problema es que no quiero nada pero quiero tu tiempo.
Quiero estar contigo y hablar durante años.
Quiero saber qué te estremece, con qué sueñas, qué música escuchas, qué es lo que te da miedo y a qué te huelen las nubes.
Quiero saberlo todo, nada más.
Quiero conocerte hasta el último punto.
Me da igual que te vayas (mientras no sea muy lejos), o que no pienses en mí, o que te tenga otro, porque a mí las posesiones me dan miedo. Me da igual porque lo que quiero es tu ahora, que el único tiempo en el que se crece es el presente.
Soy el puto bambú del cuento y tú eres mi año siete.
El problema de dejarle al corazón que escriba es que siempre contradice lo que pienso.
Es estúpido llevarle la contraria a quien lleva la razón en el nombre.
Sam Hunt – Take your time
You probably smile like that all the time.
Replica a melbag123 Cancelar la respuesta