Me inunda de improviso la nostalgia, una nostalgia que no entiendo, que no tiene sentido. ¡Es primavera! ¡La primavera es todo lo contrario! Pero estoy abajo.
Estoy abajo cuando el mundo me dice que debería estar arriba. Ahora que las flores se despiertan lo único que me apetece a mí es dormir, y estoy abajo porque arriba es imposible pegar ojo.
Es primavera, ya, pero ¿y qué?
A lo mejor estoy tan abajo que sin darme cuenta he cambiado de hemisferio; a lo mejor estoy en esa otra mitad donde lo que arranca es el otoño.
¿Y si estoy en la parte del planeta que no toca? Aunque quizá la pregunta debería ser si en algún momento he estado en la que tocaba. No lo digo yo, lo dice la nostalgia; esta que no entiendo y que no tiene sentido.
¡Es primavera!
Cállate, mundo.
Jon Hopkins – The low places
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