Termino siempre inevitablemente llevándome algo de todo aquel que se cruza en mi camino, lo cual de algún modo me hace sentir un superhéroe, o un trozo de papel de cocina, o una bayeta.
Te conozco, paso tiempo contigo y un par de escenas después me doy cuenta de que ya hablo como tú, de que me río como tú, de que pienso como tú.
Soy súper absorbente.
Soy súper absorbente aunque no quiera, porque es así como estoy hecho, porque no puedes tirar una bayeta a un charco y pedirle que se mantenga seca. Pero me gusta.
Me gusta ser papel de cocina con círculos que se expanden a medida que incorporo nuevos rasgos, asimilar personalidades que me llenan, en sentido literal, porque soy súper absorbente.
Me gusta la idea de que aunque ya sea un cien por cien puedo ser un doscientos, y me gusta aún más pensar que cuando ese doscientos sea de nuevo un cien podré volver a ser un doscientos. Pensadlo bien, que creo que tiene sentido.
Soy un súperheroe, el asombroso hombre absorbente, en continua expansión aunque totalmente inofensivo. Comensalismo puro y duro, señores.
Y no tengo hartura.
Esta es otra de esas entradas profundas disfrazadas de estupidez, pero es que no encontraba forma fácil de decir que os llevo siempre conmigo. A todos.
Omnivision – Some absorbing skills
Consistence is aware, you’re looking at its shell.
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