Contigo podÃa tumbarme a mirar las estrellas.
Nada de cómo ha ido el dÃa. Nada de en qué estás pensando. Nada de qué te apetece hacer ahora.
Me apetecÃa tumbarme a mirar las estrellas, y me apetecÃa siempre.
Contigo podÃa hacerlo.
Es sencillo hasta decir basta, pero poca gente lo entiende. Poca gente disfruta los silencios, sobre todo los compartidos.
Uno puede estar bien en silencio cuando está solo, pero eso es lo fácil; lo complicado es estar cómodo en un silencio a medias.
Yo nunca he estado más a gusto que callado a tu lado.
PodÃamos pasarnos horas asÃ, contemplando el firmamento sin siquiera abrir la boca.
¡Mira aquella qué hermosa es! ¡Mira esa otra cómo brilla!
Nadie que pasara a nuestro lado habrÃa oÃdo una sola palabra: habrÃamos sido a sus ojos solo dos locos con un montón de problemas, seguramente enfadados, incapaces de hablarse.
PodrÃamos haberles dicho que los locos eran ellos, con sus palabras, con sus gestos, con sus inseguridades. PodrÃamos de no haber estado ocupados en no decirnos nada, en vivir esa conexión que uno solo encuentra una vez en la vida.
Nunca he vuelto a estar callado de ese modo.
Contigo podÃa tumbarme a mirar las estrellas.
Kacey Musgraves – It is what it is
We don’t have to talk. You don’t have to stay.
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