¿Sabes cuando quieres algo con muchas ganas?
Ese querer tan intenso que te quita el sueño, como si no dormir no fuese a retrasarlo aún más.
Y esperas, y se va acercando, y te inquietas, pero haces todo lo posible por controlar todas esas emociones porque eres un adulto y ya no toca.
¿Sabes de lo que te hablo?
Qué pregunta más tonta: claro que no lo sabes. Aún te queda para ser adulta. Vamos a decir que mucho, solo porque me da miedo pensar que en verdad no te queda tanto.
Pero sí sabes de esperar con ganas, de no poder contener la emoción cuando sabes que eso que tanto quieres se acerca. En tu caso quizá es salir a jugar. En mi caso eras tú.
Los adultos hacemos eso que te decía a veces: morirnos de ganas por algo pero hacer como si nada. Ser adulto es básicamente fingir que no sientes cosas y que todo va bien.
Nos dijeron que venías y quizá fue la primera vez desde que dejé de ser niño que di saltos de alegría. Ahora que lo pienso, creo que no lo he vuelto a hacer desde entonces.
Te había esperado siempre, te había querido siempre; y digo siempre con plena consciencia de lo que significa, que no recuerdo otra cosa que haya tenido tan clara desde pequeñito.
Y ahí estabas, aunque por aquel entonces eras poco más que un concepto.
Fue en la resaca de los saltos cuando empecé a callar al niño que me había movido las piernas y a decirle que no era para tanto. Y ojalá hubiera sido solo eso: le dije también que era todo mucho más complicado, que probablemente no estábamos preparados para ti, y que había infinidad de cosas que podían salir mal. ¡Había tantas cosas que podían salir mal que lo raro es que algo saliera bien!
Así me preparé para tu llegada.
Me gusta ponerme en lo peor para no decepcionarme mucho luego, aunque a veces fantaseo con una vida en la que madurar no me hace esto, en la que soy optimista y el niño habla y le escucho. Imagínate.
¿Sabes cuando has esperado mucho algo, y lo has idealizado, y te has intentado convencer de que no es para tanto y quizá en la superficie lo aparentas pero debajo de la piel no lo has conseguido?
En esas estaba yo cuando llegaste, entre el no es para tanto y el es lo mejor que me va a pasar en la vida.
Y ahí estabas, esta vez real, y al alcance de mi mano.
Mumford & Sons – I will wait
Replica a King of Pride Rock – Z Cancelar la respuesta